domingo, 25 de julio de 2021

¿Por qué Petro no?

Luego de dos aspiraciones presidenciales por parte de Gustavo Petro, reconocido por su aberrante apoyo a regímenes totalitarios, y dictaduras como la de Castro, Chávez, su innegable admiración por el Che Guevara, tal como quedo retrato en el Twitter de Gustavo el 10 de octubre de 2020, donde en una absurda comparación entre un ex presidente colombiano y el Che, hacia honores a este último, ya que según Gustavo Petro, el Che quedaría grabado en la historia, haciendo alusión a la revolución comunista en Cuba. 


Aunque él personalmente, no se atreve a aceptar públicamente que es comunista, se autodenomina progresista, y aunque mucho lo saben, muchos otros desorientados políticos e incautos del público, creen que Petro no es comunista, y que solo es un demócrata de una corriente política llamada progresista, una ideología política inofensiva y ajena al comunismo.


¿Son lo mismo? Si bien tienen algunas diferencias su objetivo es el mismo, por medio de la plataforma llamada Estado controlar una sociedad y realizar una ingeniería social, como lo diría Alberto Fernández, actual presidente de Argentina, "un gobierno de científicos", es decir un grupo de expertos, burócratas y oficiales del gobierno, que creen que podrán dirigir el destino de esa sociedad en un sentido especifico.

A esta planificación desde el Estado, hoy en Estados Unidos y América Latina se le llama progresismo, pero recordemos que en Rusia o más bien en la Unión Soviética, se le llamo Comunismo, ambos basados en las ideas de Marx, y su pensamiento platónico de que sus ideas serían las que dominarían el mundo y lo llevarían a hacer un lugar ideal, donde el avaricioso capitalista no explote a las clases obreras y menos desfavorecidas.

Pues si, bajo ese eslogan opero el comunismo, y luego transmuto su lucha de clases, la cual quedo obsoleta, buscando nuevos focos de indignación como minorías que servían como nuevo caballo de Troya como grupos LGTB, grupos afros y campesinos, los primeros rechazados por una sociedad ya no solo capitalista, sino hetero patriarcal, y la segunda por una sociedad blanca, capitalista y racista, que explotan el continente africano, sudamericano y sus minorías empobreciéndoles bajo la explotación de grandes industrias que también dejan al campesino a merced de la desigualdad. 

¿Ha leído la obra de George Orwell 1984? Pues bien, ambas corrientes políticas, que en realidad solo son una misma idea, pero que mudo su discurso de las clases obreras, a grupos raciales y a grupos LGTB basado en el odio visceral y la división de una sociedad, conduciéndola a una polarización incesante para mantener su llama viva y la indignación de sus seguidores, hacen de la obra de Orwell, un retrato perfecto de la dictadura del gran hermano, sea una realidad, la cual hoy vivimos en América Latina, EE.UU, España y otros cuantos países europeos bajo la dictadura de la correción politíca y la neolengua de la empatía.

Un ejemplo de comunismo latino americano perfecto lo es Cuba y Venezuela, un ejemplo de progresismo lo es Argentina, donde la brecha de desigualdad se ha acortado pero la pobreza ha aumentado, hoy tanto cubanos, como venezolanos y argentinos son más iguales en hambre, escases, devaluación de la moneda y aumento de la inseguridad, la violencia, pero eso sí, bajo todas las políticas sociales para hacer de este mundo un mejor lugar fuera de opresión capitalista, donde los medios de producción son del pueblo, es decir nacionalizar, o mejor dicho expropiar las empresas y que estas pasen a manos del Estado, es decir que queden en completo poder de los políticos, burócratas y oficiales del gobierno que se mencionaron con anterioridad.

Y si, ese ha sido el gran triunfo del progresismo y del comunismo en la historia, pobreza, hambruna, muertes, totalitarismo, anulación de la libertad, colectivización de grupos específicos de la sociedad, todo bajo el discurso de la igualdad y justicia social, poniendo a trabajar las máquinas de billetes día y noche para repartir dinero entre los menos desfavorecido, con la inflación por los cielos, recordemos que el bolívar, el peso cubano y el argentino hoy son las monedas más desvalorizadas del continente americano y del mundo.

Así es, esas son políticas que aplaude el candidato presidencial Gustavo Petro, las políticas de los Castro, del afinado Che Guevara y de Chávez, y el actual dictador Maduro, y de no olvidar del gobierno progresista del argentino Alberto Fernández.




Entonces, ¿es importante saber si Petro es progresista o comunista? Filosóficamente, y en principio sí, si fuéramos a realizar un ensayo académico sobre sus diferencias y similitudes, pero en la realidad y la práctica no, ya que conducen por el mismo camino sin retorno, una dictadura, recordemos que un buen dictador jamás admitirá que es tal, pues si lo ha demostrado la historia. 

Hitler espero pacientemente 11 años para acceder al poder antes de convertirse en dictador, Stalin, Lenin, Gadaafi y Mussolini tienen la misma historia, así se retrata en los libros de historia, tampoco podemos olvidar las declaraciones de Fidel Castro negando que era comunista, y mucho menos podemos olvidar a nuestro vecino el buen afinado Chávez, que se catalogaba como un demócrata respetuoso de las libertades civiles, está claro, hoy no niegan su comunismo, se autodenominan progresistas, los que solucionaran los problemas de una sociedad con expertos ideólogos, intelectuales y científicos en pos de bienestar, la igualdad y la justicia social, bajo el nuevo eslogan "un gobierno humano" o un "gobierno de cientificos". 

Esto en cuanto a la lectura que se le da a su discurso y sus propuestas políticas, un ejercicio que se hace desde una perspectiva académica, mas no personal, y en cuanto a lo personal, sus alianzas políticas desvelan muy bien sus inclinaciones ideológicas, alianzas con el partido verde, inscrito en la internacional socialista, alianzas con el abiertamente comunista Iván Cepeda, y también los el partido de los comunes o más conocidos como ex - Farc, que claramente son de corriente marxista leninista, claramente sus aliados solo son comunistas, socialistas y quienes se autodenominan progresistas, que de manera general todos tienen un mismo propósito, ya explicado con anterioridad.

Ahora bien, ni hablar cuando un artista famoso como Juanes se pronuncia en contra del comunismo, solo los seguidores del senador Petro salen al revuelo y se sienten aludidos por comentarios como estos, ¿no pues que no son comunistas?

Es así, que se descubre que las únicas alianzas de la Colombia Humana son evidentemente de corrientes y co-partidarios de la izquierda más radical y sectaria, donde las ideas marxistas son el eje de las políticas del pacto histórico que están conformando para conseguir el ejecutivo y ocupar el legislativo en ambas cámaras con mayoría para poner su plan en marcha. 

Muchos se pronuncian a favor del senador, haciendo esta pregunta ¿y que le han encontrado a Petro? Evidentemente, después de su pésima administración en su alcaldía en el distrito capital de Bogotá, deja claro que su objetivo no es la corrupción que lleva a enriquecerse con las arcas del Estado, sino la de alimentar su narcisismo y ego con el poder que otorga el puesto de presidente en una nación centralizada como la colombiana, otorgándole el poder que sus co-ideólogos e ídolos como Stalin, Lenin, Mao, Castro y Chavez hubieran querido tener por vías democráticas, algo que solo la constitución del 91 le permite a quienes militan en la ideología más putrefacta existente en la historia de la humanidad, la cual ha dejado un saldo estimado de 120 millones de muertes desde que se empezó a implementar.  

Estamos en una lucha por nuestra libertad, Colombia no debe ser una de las naciones que se inscriben en el suicidio colectivo del totalitarismo de izquierda, despertemos!