Luego
de dos aspiraciones presidenciales por parte de Gustavo Petro, reconocido por
su aberrante apoyo a regímenes totalitarios, y dictaduras como la de Castro, Chávez,
su innegable admiración por el Che Guevara, tal como quedo retrato en el
Twitter de Gustavo el 10 de octubre de 2020, donde en una absurda comparación
entre un ex presidente colombiano y el Che, hacia honores a este último, ya que
según Gustavo Petro, el Che quedaría grabado en la historia, haciendo alusión a
la revolución comunista en Cuba.
Aunque él personalmente, no se
atreve a aceptar públicamente que es comunista, se autodenomina progresista, y
aunque mucho lo saben, muchos otros desorientados políticos e incautos del
público, creen que Petro no es comunista, y que solo es un demócrata de una
corriente política llamada progresista, una ideología política inofensiva y
ajena al comunismo.
¿Son lo mismo? Si bien tienen algunas diferencias su objetivo es el mismo, por medio de la plataforma llamada Estado controlar una sociedad y realizar una ingeniería social, como lo diría Alberto Fernández, actual presidente de Argentina, "un gobierno de científicos", es decir un grupo de expertos, burócratas y oficiales del gobierno, que creen que podrán dirigir el destino de esa sociedad en un sentido especifico.
A esta planificación desde el
Estado, hoy en Estados Unidos y América Latina se le llama progresismo, pero
recordemos que en Rusia o más bien en la Unión Soviética, se le llamo
Comunismo, ambos basados en las ideas de Marx, y su pensamiento platónico de
que sus ideas serían las que dominarían el mundo y lo llevarían a hacer un
lugar ideal, donde el avaricioso capitalista no explote a las clases obreras y
menos desfavorecidas.
Pues si, bajo ese eslogan opero
el comunismo, y luego transmuto su lucha de clases, la cual quedo obsoleta,
buscando nuevos focos de indignación como minorías que servían como nuevo
caballo de Troya como grupos LGTB, grupos afros y campesinos, los primeros
rechazados por una sociedad ya no solo capitalista, sino hetero patriarcal, y
la segunda por una sociedad blanca, capitalista y racista, que explotan el
continente africano, sudamericano y sus minorías empobreciéndoles bajo la
explotación de grandes industrias que también dejan al campesino a merced de la
desigualdad.
¿Ha leído la obra de
George Orwell 1984? Pues bien, ambas corrientes políticas, que en realidad solo
son una misma idea, pero que mudo su discurso de las clases obreras, a grupos
raciales y a grupos LGTB basado en el odio visceral y la división de una
sociedad, conduciéndola a una polarización incesante para mantener su llama
viva y la indignación de sus seguidores, hacen de la obra de Orwell, un retrato
perfecto de la dictadura del gran hermano, sea una realidad, la cual hoy
vivimos en América Latina, EE.UU, España y otros cuantos países europeos bajo la dictadura de la correción politíca y la neolengua de la empatía.
Un ejemplo de comunismo latino
americano perfecto lo es Cuba y Venezuela, un ejemplo de progresismo lo es
Argentina, donde la brecha de desigualdad se ha acortado pero la pobreza ha
aumentado, hoy tanto cubanos, como venezolanos y argentinos son más iguales en
hambre, escases, devaluación de la moneda y aumento de la inseguridad, la
violencia, pero eso sí, bajo todas las políticas sociales para hacer de este
mundo un mejor lugar fuera de opresión capitalista, donde los medios de
producción son del pueblo, es decir nacionalizar, o mejor dicho expropiar las
empresas y que estas pasen a manos del Estado, es decir que queden en completo
poder de los políticos, burócratas y oficiales del gobierno que se mencionaron
con anterioridad.
Y si, ese ha sido el gran
triunfo del progresismo y del comunismo en la historia, pobreza, hambruna,
muertes, totalitarismo, anulación de la libertad, colectivización de grupos específicos
de la sociedad, todo bajo el discurso de la igualdad y justicia social,
poniendo a trabajar las máquinas de billetes día y noche para repartir dinero
entre los menos desfavorecido, con la inflación por los cielos, recordemos que el bolívar,
el peso cubano y el argentino hoy son las monedas más desvalorizadas del
continente americano y del mundo.
Así es, esas son políticas que aplaude el
candidato presidencial Gustavo Petro, las políticas de los Castro, del afinado
Che Guevara y de Chávez, y el actual dictador Maduro, y de no olvidar del
gobierno progresista del argentino Alberto Fernández.
Entonces, ¿es importante saber si Petro es progresista o comunista? Filosóficamente, y en principio sí, si fuéramos a realizar un ensayo académico sobre sus diferencias y similitudes, pero en la realidad y la práctica no, ya que conducen por el mismo camino sin retorno, una dictadura, recordemos que un buen dictador jamás admitirá que es tal, pues si lo ha demostrado la historia.
Hitler espero pacientemente 11 años para acceder al poder antes de convertirse en dictador, Stalin, Lenin, Gadaafi y Mussolini tienen la misma historia, así se retrata en los libros de historia, tampoco podemos olvidar las declaraciones de Fidel Castro negando que era comunista, y mucho menos podemos olvidar a nuestro vecino el buen afinado Chávez, que se catalogaba como un demócrata respetuoso de las libertades civiles, está claro, hoy no niegan su comunismo, se autodenominan progresistas, los que solucionaran los problemas de una sociedad con expertos ideólogos, intelectuales y científicos en pos de bienestar, la igualdad y la justicia social, bajo el nuevo eslogan "un gobierno humano" o un "gobierno de cientificos".
Esto en cuanto a la lectura que se le da a su
discurso y sus propuestas políticas, un ejercicio que se hace desde una
perspectiva académica, mas no personal, y en cuanto a lo personal, sus alianzas
políticas desvelan muy bien sus inclinaciones ideológicas, alianzas con el
partido verde, inscrito en la internacional socialista, alianzas con el
abiertamente comunista Iván Cepeda, y también los el partido de los comunes o
más conocidos como ex - Farc, que claramente son de corriente marxista
leninista, claramente sus aliados solo son comunistas, socialistas y quienes se
autodenominan progresistas, que de manera general todos tienen un mismo propósito,
ya explicado con anterioridad.
Ahora bien, ni hablar
cuando un artista famoso como Juanes se pronuncia en contra del comunismo, solo
los seguidores del senador Petro salen al revuelo y se sienten aludidos por
comentarios como estos, ¿no pues que no son comunistas?
Es así,
que se descubre que las únicas alianzas de la Colombia Humana son evidentemente
de corrientes y co-partidarios de la izquierda más radical y sectaria, donde las
ideas marxistas son el eje de las políticas del pacto histórico que están conformando
para conseguir el ejecutivo y ocupar el legislativo en ambas cámaras con
mayoría para poner su plan en marcha.
Muchos
se pronuncian a favor del senador, haciendo esta pregunta ¿y que le han
encontrado a Petro? Evidentemente, después de su pésima administración en su alcaldía
en el distrito capital de Bogotá, deja claro que su objetivo no es la
corrupción que lleva a enriquecerse con las arcas del Estado, sino la de alimentar
su narcisismo y ego con el poder que otorga el puesto de presidente en una nación
centralizada como la colombiana, otorgándole el poder que sus co-ideólogos
Estamos en una lucha por nuestra libertad, Colombia no debe ser una de las naciones que se inscriben en el suicidio colectivo del totalitarismo de izquierda, despertemos!





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